Burriana: LAS FALLAS SON UN REGALO. Siempre seré fallera.


 

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La Plana al Dia | Burriana | General | 17-11-2007
LAS FALLAS SON UN REGALO.  Siempre seré fallera.

Entrevista a Carmen Monfort Fuentes. Reina Fallera de Burriana de 2007, por Javier Gual Rosell.
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Cuando Vicent Blasco me invitó a hacerle una entrevista a Carmen Monfort, previa al acto de su despedida, no lo dudé un momento: Sí claro pero… ¿Cómo se la hago? Y lo cierto es que, a pesar de que pueda parecer sencillo transcribir parte de una conversación entre dos viejos amigos, el miedo a que, por eso mismo parezca artificial, o a caer en los tópicos "tópicos" de esa clase de charlas, con las omisiones no escritas a las que puede llevar el exceso de confianza, podían volver la tarea más compleja de lo que al principio pensé; pues nunca es sencillo enfrentarse a lo desconocido, pero más aún lo es intentar transmitir fielmente la esencia de lo familiar. Nada más lejos de la realidad: Carmen es una interlocutora dinámica, comunicativa y, sobre todo, cálida y transparente.

Son las 20:15 horas del jueves 14 de noviembre de 2007. Hemos quedado en la cafetería Timbals, que regenta junto a su hermana. Prepara una de sus mesas para que tomemos algo mientras charlamos. Viste como una joven, lo que es: vaqueros pitillo, jersey de rayas amarillas y negras, pendientes largos y lo tacones de aguja, que se han convertido en los últimos tiempos en su complemento inseparable. Lleva coleta y reconoce haberse maquillado un poco ella misma. Todo contribuye a una imagen sencilla y estilizada; Carmen, seguro inconscientemente, es como una figura de Jordi Labanda, elegante, pero sobre todo, Guapa.

Empezamos:

J: ¡Majestad!
C: (Sonríe)
J: ¿Aún no te has acostumbrado a que te llamen así?
C: ¡No! Aún no. Después de todo este tiempo sigo sin asumirlo. No me lo puedo creer. Llegar a alcanzar este sueño es algo tan grande que no parece verdad, aunque haya pasado más de un año. Me sigo sintiendo tan afortunada como el primer día.
J: ¿Era como lo esperabas?
C: Sí… y no. Primero que no esperaba nunca ser elegida, llegar a esto, pero una vez dentro es mucho más de lo que soñé. La verdad es que no se puede describir. No imaginaba recibir tanto cariño de la gente de Burriana. No te puedes imaginar lo pendientes que todos han estado de mi continuamente. Es increíble, me ha sorprendido mucho.
J: Bueno, cuéntame un poco más cómo ha sido este año… ¿Con qué te quedas?
C: Bien, ha sido un año como los demás, pero mucho más intenso; y quedarme… me quedo con todo, con todos los actos, cada uno tiene su encanto particular.
J: ¿Y en particular…? ¿Cuál es el que primero te viene a la memoria?
C: La elección. Es el día en que todo empieza, has alcanzado tu sueño. También la ofrenda, porque es el punto culminante de las fiestas; es muy emocionante, y por supuesto la presentación en el teatro.
J: ¿Qué momentos te han hechos llorar o reír?
C: Creo que este año he llorado menos que otros años, los he vivido de otra manera, aunque lloro con facilidad – en la presentación, en la “cremà” o en la pleitesía…- pero he reído muchísimo también. Me encanta el protocolo de cada acto como te he dicho, pero al terminar, con los miembros de la Junta las risas y las anécdotas han sido continuas. Esos momentos han sido siempre una de las partes más divertidas para mí. Ahí es donde nos hemos conocido de verdad.
J: Y de las personas que has conocido ¿Qué puedes contarme?
C: Todos han estado pendientes de mi siempre, la Junta, la Corte, los falleros, y si te hablo de María… lo hemos pasado todo juntas, es… no sé como explicártelo, para mi ha sido lo mejor estar a su lado todo este tiempo. Me ha animado siempre, está siempre contenta, es habladora, sonriente… me encanta, la quiero muchísimo. Y por supuesto todas las comisiones y sus falleras siempre han estado a mi lado y espero haberles correspondido como se merecen. Me siento muy orgullosa de representarles, y he intentado hacerlo lo mejor posible, pero siempre siendo una más.
J: ¿Qué crees que has aprendido durante este año? ¿En qué has cambiado?
C: No creo que haya cambiado, siempre he sido yo misma. Aprender, pues sobre todo el “saber estar”, el adaptarme a las circunstancias, al protocolo. Que la responsabilidad del cargo es muy grande. He intentado mantenerme lo más cercana posible a todos. La gente te demuestra continuamente su cariño… Burriana se vuelca con la Reina más que ninguna otra ciudad. Es impresionante y yo he intentado “estar” con ellos.
J: ¿Has añorado algo durante tu reinado?
C: No te da tiempo. No puedes estar todo lo que estabas acostumbrada con tus amigos, pero ellos también han estado a mi lado siempre, igual que mi familia. De hecho mi novio fue el primero en animarme a dar este paso, y por supuesto mi familia y especialmente mi hermana han estado siempre ahí.
J: Como supongo que debes estar inmersa en el discurso de la despedida ¿Puedes avanzarnos algo?
C: Desde luego estoy en ello. Más que una despedida es un hasta siempre. No me voy. Intentaré darles las gracias a todos por un año tan bonito, a la gente de Burriana, porque de verdad, si no lo vives no sabes el cariño que te demuestran… pero aún estoy en ello. Quiero darles las gracias a todas las falleras, porque siempre me he sentido como una fallera más, soy una fallera más.
J: ¿Qué viene después de ser Reina?
C: Pues seguir siendo fallera, volver a mi comisión, seguir siendo una más. Añoraré muchas cosas, pero en el fondo no añoraré casi nada porque pienso vivir las fallas como las he vivido siempre.
J: ¿Qué son las fallas para ti?
C: Un regalo, para mi han sido eso. Todo ha sido mágico. Son de las cosas que más me gustan… Empiezan a peinarte y, aunque estés cansada, sientes un gran orgullo por dentro, tienes unas ganas de disfrutarlo y vivirlo todo, que son impresionantes.
J: Y hablando de regalos… Empezaste a ser fallera “de las mayores” en tu cumpleaños, tu presentación como Reina también fue ese día, y este año, en la noche de la presentación, cumplirás veintiuno otra vez en el teatro Payá ¿Puedes decirnos qué regalo pedirás este año?
C: El regalo más grande ya lo he tenido… este año, no lo sé. Ser feliz.

Naturalmente, seguimos charlando durante unos cuantos minutos más. Carmen ha intentado gesticular al mínimo, aunque sigue siendo tan expresiva como siempre, sólo que durante este año ha interiorizado el protocolo de su oficio de reina a la perfección; lo suple con su sonrisa que no la ha abandonado ni un momento. Ahí se le nota la emoción cuando habla de sus seres queridos o de los momentos que la han marcado más, los revive totalmente, porque la ilusión no la ha abandonado ni un momento: ha sabido disfrutarlo todo, porque vive el presente. El consejo queda dicho.

Al terminar Vicent nos hace más fotos en la plaza. Es uno de esos momentos de bromas y risas; siempre ha tenido mucho sentido del humor, y no cuesta hacerla reír. Entonces habla ya de nuevas generaciones falleras en su familia llena de ilusión: su sobrina. Y es que su casa, es una buena cantera para las fallas de Burriana. Confiesa que allí, en su armario fallero –más bien “arsenal”- aún no tiene ningún traje azul. Esperemos tener la suerte de verla lucir uno bien pronto.

Se siente una más, inconsciente de su personalidad arrolladora, pero se la sabe feliz y que será feliz. Es coqueta, pero no presumida. Su humildad sólo ha hecho que se "equivoque" en una respuesta: la magia de las fallas del 2007, sin ninguna duda, ha sido ella. ¡Enhorabuena Carmen!