Burriana: Rebuscando entre las cenizas.


 

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La Plana al Dia | Burriana | General | 26-03-2008
Rebuscando entre las cenizas.

Llegó el momento de hacer balance. Las fallas de 2008 ya forman parte de la historia y los entusiastas de la fiesta ya se preparan para encaminar los festejos del año 2009. Sin duda lo más destacado de las fallas pasadas ha sido el incremento en la calidad de los monumentos que se han plantado en la ciudad.
El salto cuantitativo ha sido más que notable y los presupuestos de algunos catafalcos se han situado en cifras inimaginables hace tan solo dos o tres años. El espectáculo de fallas que se ha ofrecido a la ciudad ha sido fruto del empeño de los falleros por elevar a unas cotas más altas aún el prestigio de nuestra ciudad dentro del panorama fallero de la Comunitat.
Los impresionantes monumentos que hemos podido disfrutar en estas fiestas demuestran la fuerza de algunas comisiones que han sabido articular los resortes adecuados para llevar a buen término sus proyectos. No obstante, este aumento en la calidad y cantidad de ciertas fallas no ha hecho más que acrecentar por otra las diferencias ya existentes desde hace años lo que hace más evidente la necesidad de crear dos secciones en las fallas de Burriana. No voy a entrar a valorar los premios concedidos, este tema, teniendo en cuenta que cada fallero lleva un jurado en su interior, ya ha sido suficientemente tratado en los “correveidiles” de la calle y en los foros de opinión.
Sólo dar mi enhorabuena a los ganadores y como dice mi buen amigo Jorge Tejedo en la entrega de premios “a aquells que no tinguen el premi esperat desitjar-los sort en pròximes edicions”.
Dejando a un lado lo que son los monumentos, 2008 ha sido también el año del cambio en la presidencia de la Junta Local Fallera. Tras las elecciones de Mayo de 2007, el nuevo alcalde de Burriana, José Ramón Calpe, otorgó la responsabilidad de la Concejalía de Fiestas y Fallas a Francisco Isach quién vino a sustituir a Pedro Sancerni. Isach, novato en la fiesta, quiso desde el primer momento que el diálogo con las comisiones falleras fuera el santo y seña de su gestión. Las fallas agradecieron esta deferencia pero se durmieron con tanta tranquilidad. El movimiento que desde dentro del pleno de la Junta Local Fallera pretendía estudiar nuevas fórmulas de funcionamiento del ente, al tiempo que regular diferentes puntos de la fiesta que se han quedado obsoletos, no fue más allá que una mera declaración de intenciones que no tuvo más continuidad que la creación de dos comisiones que jamás se reunieron. A pesar de todo esto las reuniones del pleno fueron especialmente productivas, los debates fueron intensos y se llegó a conclusiones que, a mi parecer y sé que en esto no soy objetivo, han derivado en el bien de la fiesta ,como puede ser el recuperar la Llar Fallera como centro neurálgico de las celebraciones falleras, con la vuelta a él del campeonato de truc o la cena de gala. Este último punto es quizá el más destacado en el lado negativo junto con el tema del cobro de las subvenciones, que ha fecha de hoy todavía no han cobrado las comisiones pese a las constantes promesas de que se haría efectivo el montante de las mismas antes de las fiestas falleras. No podemos juzgar la buena intención en el sentido de devolver la cena de gala a la Llar Fallera, pero la organización y desarrollo de la misma fue todo un cúmulo de despropósitos. Desde adjudicar la plica tan solo cuatro días antes de celebrarse el evento hasta conceder esta a una empresa que no supo estar a la altura de este acto tan importante.
Aunque leyendo lo anterior puedan pensar ustedes que todo han sido sombras, luces ha habido y muchas. Empezaré diciendo que uno de los actos que más ha acaparado parabienes ha sido “El Pregó”. Nuevas formas que fueron muy del agrado de los falleros, al igual que lo fue la “Cavalcada del Ninot” con la tribuna en la Placeta de les Monges y las reinas falleras desfilando en última posición cerrando el desfile y como protocolariamente ha sido siempre. Los “hombres de Paco” trabajaron de valiente para que este acto saliera redondo y las comisiones por su parte pusieron todo su empeño en carrozas y comparsas para ofrecer a la ciudad uno de los actos falleros con mayor afluencia de gente. Algo parecido a lo que sucedió con la ofrenda. El cambio de ubicación del tapiz con motivo de las obras de restauración de la Iglesia de El Salvador, llevaron este acto hasta la Plaça de la Mercè. Muchas han sido las voces de dentro y fuera del mundo de la fiesta que se han mostrado a favor de mantener en años venideros esta ubicación ya que el desfile se sucedió sin parones, con una buena salida y además la ofrenda pudo ser vista por más gente en el emplazamiento del tapiz. Faltó, eso sí, un guardia de seguridad que impidiera que gente sin escrúpulos se llevara las flores que los falleros ofrendaron a la patrona.
Dejando a un lado el ámbito global de la fiesta y centrándonos en las comisiones en particular, destacar el esfuerzo realizado por las fallas a la hora de llevar la fiesta a la calle, verdadero hándicap de los colectivos. Burriana vivió este año unas fallas donde la presencia en la calle fue más significativa. La falla Club Ortega organizó un festival de DJ’S que llenó El Pla de jóvenes la noche del 14 de Marzo. La noche de la Plantà volvió a convertirse en la preferida por la ciudadanía que salió a la calle para visitar el emplazamiento de las diferentes fallas y degustar lo que en ellos se ofrecía. La falla Don Bosco aprovechó esa noche para amenizar la fiesta con una orquesta, al igual que hizo la falla Sant Blai. La veterana Mercè y la más joven Calatrava, instalaron una carpa en sus plazas que registraron una buena entrada todas las noches de fallas. La carpa fallera, que este año se ubicó en la Plaça L’Hereu, fue el punto neurálgico de la fiesta para los más jóvenes y pese a la lejanía del centro de la ciudad tuvo un éxito aceptable. Tal vez la organización de algún concierto con un grupo del momento hubiera redondeado la fiesta en la calle, eso sí, la música la puso la comisión de fiestas alternativas de Borriana (FAB) que organizó sendos conciertos los días 15 y 18 con una notable asistencia de público.
Por lo demás, los actos se desarrollaron dentro de los cauces normales. Las “mascletaes” se encuentran plenamente integradas dentro de la fiesta y cada vez congregan a mayor número de gente, la pleitesía sigue siendo uno de los actos más emotivos y de mayor prestigio dentro de la fiesta, el paiporta fallero volvió a reunir al mundo de las fallas en torno a gustosos manjares y la “Nit de la Cremà” se desarrolló sin incidentes y con algún que otro enfado por el retraso en la quema de ciertos monumentos pero que no pasa de ser una mera anécdota que contar. En definitiva un año más y ya van 80. Que no decaiga! Feliz Año Nuevo!