Burriana: Fieles a la tradición


 

Galería fotográfica

Fotografia /Gallery/9984_5485/1_M1.jpg
Publicidad
Fotografia /Gallery/9984_5485/2_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/3_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/4_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/5_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/6_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/7_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/8_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/9_M1.jpg
Fotografia /Gallery/9984_5485/10_M1.jpg
La Plana al Dia | Burriana | General | 13-10-2008
Fieles a la tradición

La lluvia no fue óbice para que, un año más, Burriana se llenase de calderas y cumpliese así la tradición de honrar al Santo Ecce-Homo. Esta peculiar fiesta que consiste en cocinar un suculento plato donde el cerdo es la materia principal ha sido adoptada por los colectivos falleros y grupos de amigos en general aunque en su origen las calderas se cocinaban en cumplimiento de alguna promesa. Tan arraigada está entre la población esta tradición que muchas fueron las personas que acudieron a “parar caldera” en los emplazamientos donde éstas se cocinaron. Fallas como el Club Ortega, Chicharro, Club 53 o el Barrio Valencia las prepararon para sus falleros, en cambio otras como L’Axiamo o La Mercé lo hicieron para todo el barrio, en el caso de esta última se entregaron más de trescientas raciones.
La caldera es un plato que requiere de una larga digestión, algo que podrán comprobar ahora mismo cuando les enumere su proceso de elaboración. En primer lugar se preparamos el sofrito con la carne de cerdo, como ustedes ya bien saben de este noble animal se aprovecha todo y así en un plato de caldera nos podemos encontrar desde el morro hasta el mismo rabo. Cuando la carne esté casi sofrita añadimos el pimiento y los ajos y se termina de freír. Posteriormente se echa el agua, una vez el plato alcance la ebullición, se añaden las alubias y se deja hervir hasta que la carne esté tierna (entre 1 hora y media y dos horas). Seguidamente echaremos, por lo menos, una morcilla por comensal antes de poner el arroz. Es conveniente para que el plato no se espese demasiado que el arroz esté cociendo entre ocho y diez minutos. Retiramos la caldera del fuego y el arroz estará a punto mientras servimos el plato. Lo que sigue después ya no es necesario enumerarlo pues es de sobra conocido. Buen provecho.